UNA RESPUESTA AL LLAMADO DE CRISTO Y DE LA IGLESIA
El Proceso de Nueva Evangelización, asumido desde el Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE), es una propuesta pastoral sistemática, integral y permanente que responde al mandato de Jesucristo: "Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la humanidad" (Mc 16,15). Asimismo, hace suyo el llamado de la Iglesia, que reconoce en la evangelización su misión esencial y su identidad más profunda.
UN PROCESO CENTRADO EN JESUCRISTO
Toda Nueva Evangelización tiene su origen en el encuentro personal con Jesucristo muerto y resucitado. Él es el centro de la fe y la fuente de toda acción evangelizadora. Como recuerda el Papa Francisco en Evangelii Gaudium, el encuentro con Cristo llena el corazón de alegría, renueva la esperanza y despierta el deseo de anunciar el Evangelio.
Por ello, el SINE entiende que evangelizar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en conducir a las personas a una experiencia viva con Cristo que transforme su existencia y las impulse a convertirse en discípulos misioneros al servicio de la Iglesia y del mundo.
UNA EVANGELIZACIÓN INTEGRAL
El Proceso de Nueva Evangelización propone una acción evangelizadora que abarca todas las dimensiones de la vida cristiana. No se limita a un momento o actividad específica, sino que acompaña el crecimiento de la persona en la fe de manera continua.
Este proceso integra la dimensión: Misionera , dirigida especialmente a quienes no conocen a Cristo o se han alejado de la Iglesia. Catequética , para acompañar a quienes inician y fortalecen su camino de fe. Pastoral , orientada a la maduración de los bautizados mediante la vida comunitaria, los sacramentos, la formación permanente y el compromiso evangelizador. Así, el SINE busca llevar a todos la Palabra de Dios, la comunión eclesial, la vida sacramental y el compromiso con la transformación cristiana de la sociedad.
UN DISEÑO PASTORAL PARA LAS PARROQUIAS Y DIÓCESIS
El SINE ofrece un diseño pastoral que ayuda a organizar la acción evangelizadora de las parroquias y diócesis mediante un proceso personal y comunitario, desarrollado por etapas y articulado según la pedagogía de la fe.
Esta propuesta fortalece la comunión entre los diversos agentes pastorales y promueve la participación corresponsable de obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos, quienes, desde sus propios carismas y ministerios, colaboran en la misión evangelizadora de la Iglesia.
PROCESUALIDAD E INTEGRALIDAD
Dos características distinguen especialmente al Proceso de Nueva Evangelización: la procesualidad y la integralidad.
UNA IGLESIA EN SALIDA MISIONERA
NUESTRA FINALIDAD
MOMENTOS DE LA RNE Y EL SERVICIO MISIONERO INTERNACIONAL